Piedra

Solamente tienes tus huesos y tu carne
contra el mazo de fuerte acero que intenta doblegarte,
partirte en dos hasta descubrir las entrañas.

No importa, no necesitas más.
Aún frente a las hordas más imponentes,
frente a la hora fatal, de cara a la realidad,
arrojarás sobre la tormenta la saliva de tu cuerpo desnudo.
No tienes más, no necesitas más.

Uñas y carnes, sangre y venas.
Si falla el valor, si te abandonan las fuerzas,
correrás como un loco hacía la furia para romperte en ella
con cada dedo, pestaña, cabello.
Siempre tendrás eso.

Si tu cabeza ya no puede pensar,
la ofrecerás como se da la piedra a la honda
para que atraviese el cielo y reviente contra la muralla.
Si tus brazos se endurecen por el miedo que les recorre,
los usaras como si fueran troncos de gruesa madera
para golpear sin piedad el escudo
hasta que la carne se desprenda.
Y aún así, seguirás golpeando con tus huesos
hasta que se conviertan en polvo que sacuda el viento.

Pasarán a través de ti, abrirán huecos en tu carne
Pero no moverás un solo pie.
La vida es algo que cualquier animal puede tomar,
pero la voluntad de ser una piedra frente al odio
es bandera que nadie puede robar.

Te  abandonarán las fuerzas, el valor,
la capacidad, la habilidad,
pero debajo de todo eso
quedará tu cuerpo desnudo.
Tan desnudo como vino al mundo,
así también se irá.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s